Una señora que va a ver a su hijo, que está de Erasmus en Barcelona; un transportista de Lorca, Murcia, que acude con su sobrino a Düsseldorf a recoger su camión; un elenco de cantantes que regresaban de una representación de ópera en el Liceo; 16 adolescentes alemanes que volvían a casa con sus profesores tras un intercambio escolar con un instituto español… estas son algunas de las personas cuya muerte repentina e inesperada en un accidente de aviación ha roto nuestro día a día.

Ayer nos levantamos con la cabeza llena de cosas importantísimas que a lo largo de la tarde de ayer se fueron haciendo pequeñitas, hasta casi ser hoy insignificantes: efectivamente, nuestras broncas políticas, nuestras declaraciones y contradeclaraciones, incluso las cosas importantes para el día a día y la vida cotidiana de decenas de miles de personas, que cada día gestionamos desde el Ayuntamiento, nos parecen hoy nimiedades frente el abismo que se abre ante nuestros ojos cuando pensamos en esos padres y madres alemanes que hacía 20 días que no veían a sus hijos y que ya no los van a ver mas…

No tengo hijos, pero muchos amigos míos sí, y me ha impresionado especialmente este caso: el de los padres que han perdido a sus hijos. Se puede reponer alguien de la muerte de un padre, una madre, un esposo o una esposa, pero la perdida de un hijo es algo que no acertamos a comprender, y que cuando se produce de manera tan inesperada, dramática y obscenamente pública como se ha producido la muerte de estos jóvenes alemanes, nos deja a todos, tengamos o no hijos, con una sensación de malestar muy difícil de definir…

En fin: Rivas ha decidido esta mañana, como no podía ser de otra manera, sumarse al luto oficial decretado por el Gobierno de la Nación.

Minuto de silencio en las puertas del Ayuntamiento, que esta mañana se ha sumado al luto oficial por las víctimas del accidente de Germanwings.

Minuto de silencio en las puertas del Ayuntamiento, que esta mañana se ha sumado al luto oficial por las víctimas del accidente de Germanwings.